De pequeño, en el colegio, me encantaba escribir, en lugar de atender en clase, me pasaba las horas muertas rellenando folios y folios con mi malisima letra - que ahora es aun peor - escribiendo poesias, cuentos, y pequeños guiones para nuestras partidas de
rol jugando al D&D. En 5º de EGB recuerdo que salio un pequeño texto mio en el periódico del colegio, era una redacción sobre Tierno Galván, puede que aun conserve una copia por casa...
También recuerdo que escribi un poema en versos alejandrinos sobre las ent-mujeres imaginandome lo que habrían hecho al abandonar a los ent, un cuento de ciencia ficción de no recuerdo quienes viajando a Saturno (posiblemente acababa de leer 2001 de Arthur C. Clarke), otro sobre un detective finlandes, y otro sobre un vampiro que acogia en su casa al protagonista, alguien que tenia un accidente de coche.
Mis historias, por supuesto, siempre tenían que ver con mis lecturas, y de hecho, mientras mis compañeros forraban sus carpetas de fotografias de coches deportivos, y de zapatillas de deporte, mis compañeras de fotos de los Hombres G, Duncan Dhu, Duran Duran, y las mas alternativas de Iron Maiden, Kiss, o Metallica, yo fotocopie una ilustración del libro de El Corsario Negro de Emilio Salgari, pedí una ampliación, y con ella forre mi carpeta, un caos increible de los pocos apuntes que tomaba y los muchos textos que escribía.
Yo, de verdad, intentaba ser organizado, mi carpeta tenia separadores amarillos, y a veces incluso con los nombrecitos de cada apartado escritos a boli, pero era imposible, a las pocas semanas el caos volvia a reinar.
El caso es que todos esos escritos los tiré, no se muy bien por qué, supongo que no los consideraba buenos en absoluto y siempre intentaba hacer el siguiente mejor que el anterior.
Entonces tuve mi primer ordenador, y ahi empezo a desaparecer mi vena escritora, veía esa caja de metal como un recurso creativo sin precedentes, y me pasaba las horas muertas programando, exprimiendo todo lo posible la capacidad limitada de un 8086 a 8Mhz. Y mi capacidad creativa cambio, creaba sueños electronicos en vez de escritos.
Ahora necesito volver a mis orígenes, escribir lo que pueda, y sacar lo que llevo dentro.